En algún punto de nuestra vida todos
y todas hemos tenido alguna duda o dificultad con las reglas ortográficas,
y es que son unas normas arbitrarias que poco tienen que ver con la
lógica y no siempre se intuyen, a no ser que las tengamos bien claras. Si para
nosotros es complicado, para los que las están aprendiendo, los más pequeños,
es aún más difícil, porque, ¿Cómo le explicas a un niño que “caramba” va con b
y no con v y esperar que lo recuerde en cada palabra?
Partiendo de este problema hemos
creado la colección Cuentos para aprender ortografía, de la autora María
Valenzuela, que, con unos divertidos cuentos crea un universo de historietas
para dar una explicación creativa y original a las normas ortográficas con
el propósito de hacer más fácil a los niños y niñas que empiezan a
escribir recordar reglas como la de la “rr”, la “h” al principio de las palabras
o la “y” al final de las mismas.
Con estos 12 cuentos nos
adentraremos en un país llamado Abecedario, donde viven todas las
letras: consonantes, vocales, signos de puntación, de interrogación y de
exclamación, y donde se dedican a hacer lo que mejor se les da: crear
cuentos e historias para todo el mundo. Pero no todo será divertido: la
bruja Gomadora y su dragón Borrón estarán siempre al acecho, así como otros
seres con malas intenciones. Las letras, que son muy listas, harán frente a sus
planes y a sus hechizos y los resolverán con creatividad. Al final de cada
cuento, los dirigentes del país, El Consejo Ortográfico, premiará a las
letras más valerosas por sus soluciones y valentía, y establecerán acuerdos,
como que a veces las eles trabajen en parejas o que la i griega ayude a la i
latina en algunas palabras, porque la pobre debe llevar siempre acuestas un
punto y siempre está muy cansada.
Esta propuesta tan original ayudará
a los aprendices de letras a asimilar las reglas ortográficas de una forma
amena, divertida y con mucha más eficacia que el mero estudio. Además, para
afianzar los conocimientos, cada cuento incluye unos ejercicios de
comprensión lectora que trabajan las reglas a las que se dedica cada
cuento.
Y es que todos los cuentos dejan
huella en nosotros, pero ¿Qué mejor que dejen una huella que les sirva para
siempre?
¿Qué encontrarás en la colección?
Los 12 cuentos de la colección Cuentos para aprender ortografía repasan aquellas reglas que más cuestan a los más
pequeños: cuándo se usa “b” y “v”, por qué algunas consonantes van con “c”, con
“z” o con “qu”, cuándo se escribe “r” o “rr”, la “y” al final de las palabras o
la “h” en palabras que empiezan por “hue-“ o “hie-“. Además, a medida que se va
avanzando en la colección se van recordando reglas pasadas para que no se
olviden y todo vaya sumando en positivo. Puedes consultar aquí la colección
entera o sus números individuales:
¿Tienen tus hijos alguna dificultad
con alguna letra o regla ortográfica? ¡Podemos ayudarte!
Nuestro catálogo puede
configurarse con varios materiales didácticos para reforzar y trabajar aquellas
letras que se resisten. No dudes en contactarnos para que podamos ayudarte a
escoger los mejores cuentos y cuadernos para su caso.
Si hay algo que nos ha enseñado la ortografía es que una buena letra lleva práctica, y esa práctica pasa por ir probando hasta que la grafía sale lo mejor posible. Cuando creamos materiales didácticos usamos una filosofía parecida. Es por ello que todos nuestros materiales pasan por una fase de experimentación, que se lleva a cabo en varias aulas de distintos colegios de España durante uno o dos cursos escolares. Gracias a esta experimentación podemos detectar errores y adaptar los materiales a los niveles requeridos por la enseñanza.
CUADERNOS
Entre algunas de las mejoras en Ortografía que se han implementado en estos materiales queremos destacar dos:
La primera es la creación de nueve cuadernillos en lugar de tres(uno por trimestre) como suele ser habitual. La razón es que cada niño y niña empieza 1º de Primaria con una madurez distinta, por lo que cada cuadernillo cuenta con un nivel que permite a cada niño ir subiendo niveles desde el lugar donde se encuentra al principio de curso e ir escalando poquito a poco para ir igualándose con el resto de la clase. Despacito, pero con buena letra.
La segunda mejora tiene que ver con la psicomotricidad fina. Esto tiene que ver con la creación de grafías que sean legibles, por ello se trabajó en el espacio disponible del cuaderno para incluir una serie de pautas que trabajaran la psicomotricidad de forma espacial: tanto de forma vertical como horizontal.
Estos materiales, por tanto, trabajan de forma personalizada la ortografía y la caligrafía, empezando con un fondo en cuadrícula que va desapareciendo paulatinamente hasta acabar en ejercicios con doble pauta. La reiteración y variedad de los ejercicios hace que los niños y niñas afiancen bien las grafías y las practiquen de una forma lúdica. Además, permiten una atención personalizada y contienen un vocabulario adaptado a cada ciclo, utilizando un método preventivo y adaptable a todos los ritmos de trabajo.