Mostrando entradas con la etiqueta 'material didáctico'. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 'material didáctico'. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de agosto de 2024

Lecturas ideales para la vuelta al cole

 



Volver a clase puede ser toda una aventura.

Os proponemos una serie de lecturas que tienen en común la vuelta al cole. Porque la rutina puede ser una gran aventura para los peques si les enseñamos a crecer y desarrollarse también en el aula.
—«Álex y Pancho van a la escuela», un cuento con bonitas ilustraciones sobre empezar el cole.



—«¡Gracias!» de la colección Ratón Blanco, para aprender valores y hacer amigos mientras acompañamos a Ratón Blanco en su primer día de colegio.




—«Cuando sea mayor», una lectura sobre esa gran pregunta que muchos peques empiezan a preguntarse: ¿Qué van a ser cuando sean mayores?




—«El maestro Ciruela», la historia de un curso atípico que los alumnos de quinto de primaria no olvidarán jamás.





Podéis ver todo nuestro catálogo en este enlace.

lunes, 25 de febrero de 2019

CDI: Conocimientos y Destrezas Indispensables



Un año más, son muchos los centros educativos que nos confían la formación de sus alumnos para mejorar los resultados de comprensión lectora y matemáticas, y para preparar las pruebas externas de los alumnos de 3º y 6º de Primaria, debido a la similitud de nuestros  materiales con los ejercicios que se realizar en las pruebas de evaluación.

Este es el motivo de esta entrada en el blog,mostrar con unos ejemplos para que, si hay colegios y docentes que aún no conoce nuestra metodología de comprensión lectora y matemáticas, estén a tiempo de ello y pueda adquirirlos tanto para preparar las pruebas de evaluación como para programarlo en el próximo trimestre o curso,  asegurando así, mejorar los resultados de los alumnos, tanto en las pruebas de evaluación, como en todo el curso académico.

La finalidad de las pruebas es el de comprobar el grado de adquisición de la competencia en comunicación lingüística y de la competencia matemática.

En la competencia en comunicación lingüística se comprobará el grado de dominio de las destrezas, capacidades y habilidades en expresión escrita y comprensión oral y escrita.


COMPRENSIÓN ORAL Y EXPRESIÓN ESCRITA

La mayoría de los ejercicios son redacciones, preguntas sobre un texto, elegir la respuesta correcta , ordenar acciones, poner verdadero/falso... sobre un texto o un audio.

Mirad que actividades tenemos en los materiales DYLAR. ¿No os parecen similares?

 

 
 

Os recordamos que en nuestra metodología de lectura comprensiva se trabajan las siguientes habilidades, a través de actividades divertidas por cada capitulo de los libros: comprensión lectora,  descripción, debate y narración, gramática del texto, vocabulario, atención y habilidad visual, memoria  y juegos.


Os dejamos aquí el enlace de la explicación de esta metodología y una muestra de libro + cuaderno de actividades para que lo valoréis y veáis la similitud con los ejercicios e las pruebas de evaluación.

Os dejamos también una muestra de la metodología de lectura juvenil con plan lector, para que veáis las actividades que hay en el plan lector, que también son muy similares a los ejercicios de las pruebas.
 
COMPETENCIA MATEMÁTICA

En la competencia matemática se comprobará el grado de dominio de las destrezas, capacidades y habilidades en cálculo y resolución de problemas.

Dentro de los cuadernos de la metodología matemática de Dylar, tenemos 2 colecciones, las MATEMÁTICAS (franja roja) dónde se trabajan de manera monotemática, el cálculo con números y operaciones en unos cuadernos, y  la resolución de problemas en otros. Y las MATEMÁTICAS BÁSICAS que trabajan en todos  los cuaderno el cálculo mental y la resolución de problemas , con ejercicios variados que no aburren al alumno.

La mayoría de ejercicios de las pruebas de evaluación en competencia matemática, son de cálculo, de resolución de problemas sobre un representaciones en ábacos,  sobre tablas de información, respuestas a elegir, ejercicios para realizar una serie de operaciones sobre distancias...

Mirad que actividades tenemos en los materiales DYLAR. ¿No os parecen similares?

 




 

Aquí podéis ver la diferencia y contenido de las 2 colecciones, y aquí un ejemplo de las actividades que salen en los cuadernos, para que veáis la similitud con los ejercicios de las pruebas.
 

Si aún no conocen nuestros materiales de comprensión lectora y matemáticas... ¡aún están a tiempo de hacerlo!.

Les dejamos en este mail la explicación y contenido de las 2 metodologías.

MATEMÁTICAS

COMPRENSIÓN LECTORA


¡Esperamos que se animen a probar nuestras metodologías! ¡Se sorprenderán con el resultado de sus alumnos, que aprenderán mientras se divierten!

 

 

miércoles, 16 de enero de 2019

María Valenzuela, la autora de Cuentos para aprender ortografía, nos explica la razón por la cual escribió estos cuentos






Cuando comencé a trabajar con alumnos/as de 1º de Primaria, aprecié rápidamente que la ortografía les suponía una enorme dificultad. En pleno proceso de aprendizaje lecto-escritor, cuando ya parece que le van cogiendo el “ truquillo”, la “m” con la “a” “ma”… resulta que la “z” con la “a” es “za”, pero para escribir el sonido “ce” tenemos que usar la “c” “de media luna”, como le llamamos, creo inconscientemente, es la primera  incongruencia con la que se encuentran, y que vendrá seguida muy de cerca de la caprichosa ortografía de los sonidos ga, go, gu, gue, gui, güe, güi o ca, que, qui, co, cu. 

Estos casos están englobados dentro de lo que los docentes llamamos “ortografía natural” y no sé por qué usamos este nombre ya que de natural no tiene nada, más bien todo lo contrario.






En líneas generales: ni la ortografía natural ni el resto de reglas con las que tienen que enfrentarse inmediatamente, tienen nada de lógico (delante de “p” y “b” se escribe “m” y no “n”, aunque en rosa la “r” tenga sonido fuerte se escribe una sola “r”…). La ortografía es así porque sí, no tiene una explicación coherente para los mayores, cuanto menos para los pequeños.







A lo dicho. Tenemos que unir una realidad patente desde hace tiempo en nuestras aulas, y es que el umbral de atención de nuestro alumnado está cambiando. Cada vez supone más esfuerzo concentrar su atención. Esto es debido a que fuera de clase están sometidos a estímulos audiovisuales muy intensos: dibujos animados con una velocidad de imágenes infinitamente más rápida de la que tenían los dibujos de “nuestra época”, juegos de ordenador, de videoconsolas…y algunos aparatos o “maquinitas” más, de los que no sé ni sus nombres, y a los que tienen acceso cada vez a edades más tempranas. 

Todo esto supone una “competencia desleal” frente a los estímulos que les podemos proporcionar los maestros/as a la hora de enseñarles ortografía. Una letra fija en un papel o en la pizarra difícilmente les hará mella.





Ante esto, los maestros/as podemos permanecer impasibles, quejarnos o hacer algo. Las TIC han llegado a los centros y se han convertido en aliados, pero en los primeros cursos su uso no es generalizado. Así que, por qué no echar mano de un recurso presente en la vida del niño/a, tanto fuera como dentro del aula, adecuado a su edad y cuyo resultado como vehículo de aprendizaje está demostrado: EL CUENTO.



Hace ahora unos siete años que comencé a escribir cuentos para que mis alumnos/as aprendieran ortografía. Primero para la ortografía natural y después, vistos los resultados, para el resto de reglas que constituyen unos cimientos ortográficos necesarios. Después de aplicarlos en mis sucesivas clases con unos resultados estupendos, se han publicado. 

Me alegra que este recurso esté al alcance de otros maestros/as y, por ende, que no sólo mis alumnos/as se puedan beneficiar de ellos y entender la ortografía. Porque, gracias a brujas, magos, ogros, gnomos, dragones… y las situaciones que con ellos se crean, las reglas ortográficas tienen una explicación lógica, coherente y entendible. Por experiencia sabemos que los conocimientos que se entienden se recordarán y se aplicarán sin problemas. Aquellos que no, correrán peor suerte.

María Valenzuela Góngora

jueves, 9 de mayo de 2013

Carlitos y Claus


Esta carta va dirigida a todos aquellos que se atrevan a leer las aventuras de Carlitos y descubrir su secreto.

¡Hola amigos!

¿Habéis descubierto ya las aventuras de Carlitos y Claus? ¿Sabéis qué problema tiene y cómo lo soluciona?

Bueno, antes de leerlo te daré algunas pistas…
  
 ¿Te has encontrado alguna vez ante una tarea imposible de realizar? Carlitos sí. Cada día, en clase de matemáticas o de lengua, Carlitos se enfrentaba a tareas que no era capaz de hacer por mucho empeño que pusiese. Y, claro, a base de no conseguirlo una y otra vez, llegó a pensar que no podría hacerlo nunca.


Pero se equivocaba. Gracias a un amigo muy especial, su perrito Claus, y, por qué no, con ayuda de un poco de magia, averigua que es capaz de eso y de mucho más. A través de misterios y aventuras, va descubriendo que tiene mucho dentro de él que no había descubierto hasta ahora. 

 
Poco a poco ve que no todo el mundo tiene que ser bueno en lo mismo, que cada uno tiene un valor diferente y debe sentirse orgulloso y enseñarlo al mundo. Cuando uno siente su valor es capaz de conseguir cualquier cosa, es más valiente, más intrépido ante cualquier aventura que se presente, ya sea enfrentarse a perros malvados, a un dilema de matemáticas o a levantar la mano en clase.

Pero Carlitos descubre otra cosa esencial durante su aventura con Claus. Cada uno tiene que descubrir su valor, pero nos necesitamos unos a otros para poder encontrarlo y sacarlo de nosotros mismos. A veces nuestro valor está algo escondido y con ayuda de los demás podemos sacarlo a la luz. Claus ayuda a Carlitos y él está dispuesto a ayudar a cualquier niño que encuentre apagado, sin su luz.

Y así, si cada niño ayuda al que tiene al lado, todos los niños del mundo encontrarán su valor, se convertirán en personas valiosas y se enfrentarán a multitud de aventuras y enigmas que deberán resolver con su gran valentía.

Si eres niño y descubres la historia de Carlitos, debes seguir sus pasos. Debes encontrar tu valor, aquello que tienes dentro de ti, que eres capaz de hacer muy bien. Esto puede ser desde un problema de matemáticas, a una carrera, una manualidad o un bizcocho.

Todo el mundo es bueno en algo y es diferente a los demás. Si fuésemos todos iguales, el mundo sería muy aburrido, ¿no? No pretendas tener las virtudes de los demás. Busca las tuyas y enséñalas al mundo como hizo Carlitos en su aventura.


¡Ah, y recuerda! Debes estar atento a todos los niños que tengas a tu alrededor. Si encuentras a alguno triste o apagado, ayúdalo a encontrar aquello que se le da bien y descubrirás que, de pronto, gracias a ti, comenzará a brillar.

Bueno, hasta aquí puedo contarte. Ahora, si quieres descubrir más sobre Carlitos tendrás que leer su historia.

Esto es un secreto para los niños, pero también podéis compartirlo con los adultos incluso ayudar a alguno a encontrar su valor…


¡Un fuerte abrazo! 

¡Vamos, Carlitos está deseando compartir contigo sus aventuras!


Desde nuestra web, puedes leer el primer capítulo de este libro.

 

viernes, 3 de mayo de 2013

Paloma y el corzo blanco



Conchita Bayonas quiere compartir con nosotros la experiencia de escribir su segundo libro de Dylar “Paloma y el corzo Blanco” . Uno de los nuevos títulos de la colección “El Tejo Rojo” que acabamos de publicar.


Cuando me editaron mi primer libro pensé que, quizá, como en El burro flautista, había sonado la flauta por casualidad pero, ahora, cuando la misma editorial se ha atrevido con un segundo libro mío… entonces mi alegría ha sido inmensa. Eso venía a demostrar que no era casualidad sino que en realidad les gustaba mi forma de contar historias.

Paloma y el corzo blanco es un libro policiaco de intriga y muy divertido, adecuado para niños tanto de segundo ciclo como de tercero, según la costumbre que tengáis de leer. 

La pobre Paloma tiene la facultad de entenderse con los animales y estos la buscan para que les ayude a resolver un problema; desde ese momento el problema se lo crean a ella.  
¿Cómo va a explicar a sus profesoras y compañeros que un pequeño corzo le ha contado algo que ocurre en La Gran Casona del Duque? Si lo leéis, veréis como se las arregla para ayudar a los animales del bosque de La Gran Casona, que en realidad es un palacio, y para cooperar con la policía. Estoy segura que os gustará mucho.



Ah! Y si no habéis leído Tango, el perro pastor, también os lo recomiendo. No ha defraudado a ningún lector.



 
Un abrazo para todos.

Conchita Bayonas. 




Desde nuestra web, pueden leer el primer capítulo de este libro.

Los padres y profesores pueden descargarse un plan lector de cada uno de los libros de esta colección.




            


miércoles, 26 de septiembre de 2012

La ortografía es “el ángel”. Nunca “el diablo”



Desde Dylar leemos con sorpresa la últimas noticias sobre el nivel educativo de nuestros niños. Sobre todo en lo relativo a los conocimientos ortográficos. Y nos asombró que algunos artículos, haciéndose eco de los alumnos, hablaran de la ortografía como “el diablo “. ¿Diablo?....¡ Si para nosotros es un ángel!

 
La ortografía recorre la palabras de nuestros textos, dándoles el matiz preciso que ayude a comunicar nuestro mensaje. La ortografía viste a las palabras de la manera adecuada para cada ocasión. Nos ayuda a comprender  con efectividad la infinidad de textos que nos rodean. Y evita que no cometamos errores... ¡menudo diablo!

 
Sabemos, porque fuimos alumnos y seguimos estudiando, que la ortografía necesita cariño. No podemos descuidarla, dejarla a un lado o abandonarla. Porque cuando la necesitemos no llegará tan rápido como esperamos. Pero con un poco de esfuerzo podemos encontrarla, escondida entre los libros del estante o los textos que escribimos.

   
Nada mejor que leer y escribir para invocar al “ángel” de la ortografía, porque con las palabras nos pasa como con las personas. Si no las tratamos a menudo, corremos el riesgo de acabar olvidándolas. Y son tantos los buenos momentos que perdemos y tantas las cosas que se quedan por decir...   

Pero un “ángel” nos ayuda... si le encontramos.